18 de noviembre de 2010

VEJEZ



Hay dos situaciones tristísimas y lamentables, un Viejo que se cree joven y un viejo que se cree muerto. En cambio, hay una tercera que me parece estupenda: un viejo que asume la segunda parte de su vida con tanto valor como la primera.
Un día a los cuarenta años pensé: en el fondo del espejo me espía la vejez, es incansable, al final me atrapará. Me he debatido contra las etiquetas, pero no he podido evitar que los años me aprisionen. He vivido tendida sobre el porvenir y ahora, recapitulando el pasado, diría que el presente me ha sido escamoteado. Elena Jabif.

Caminé incansable ante mi cita con el tiempo, no recuerdo en que momento fue esa decisión, pero lo que si sabia es que me tenia grandes instantes por vivir. Llegue puntual de otra etapa, de esa donde no se le nombra tiempo, donde casiopea se respira, y él, el buen tiempo me sonreía, así, sin prisa.Sólo deseaba que estuviera dispuesta a ser, a coleccionar imágenes de cualquier paraje de este tiempo, en la infancia, en la juventud y en la paciente vejez... Aquí permaneceré, mas allá de esa etapa, mas allá de una cita, en otro tiempo.

Seguir siendo/café tacvba.

6 comentarios:

..NaNy.. dijo...

Hola de visita por tu blog y me gusta lo que veo y lo que leo. Tus escritos son preciosos. Saludos

El sagrado retorno a uno mismo dijo...

EL tiempo disuelve lo supérfluo y mantiene lo esencial.

marea dijo...

Y en esa etapa te observo, te admiro y me inclino reverentemente ante tus letras.

Un gran abrazo.

juan_santiago dijo...

el tiempo es tan real y tan ilusorio.que conviene abordarlo como planteas.uniendo sus extremos con el lazo de la voluntad y la experiencia.para tomar lo mejor y asimilarlo en nosotros.(la idea es que cada uno de los instantes que lo componen.sean una bella flor en medio del caos del mundo.y asi poder construir nuestro paraiso.en donde otros por voluntad o circunstancias.hayan podido solo construir un triste infierno.no quiero vivir un infierno).Un beso enorme.hermosas reflexiones <3

Mati® dijo...

Maravillosa y acertadísima entrada.

Ojalá pudiéramos asumir los años como lo que son. ¡Vida! y no edad.

Un abrazo en la distancia

Mati® dijo...

He pasado a ojear así que de paso te dejo un abrazo.

Lindo día