7 de julio de 2011

ÚNICA FLOR


¡Qué pura, Platero, y qué bella esta flor del camino! Pasan a su lado todos los tropeles -los toros, las cabras, los potros, los hombres-, y ella tan tierna y tan débil, sigue enhiesta, malva y fina, en su vallado solo, sin contaminarse de impureza alguna.
Cada día, cuando al empezarla cuesta, tomamos el atajo, tú la has visto en su puesto verde. Ya tiene a su lado un pajarillo, que se levanta -¿por qué?- al acercarnos; o está llena, cual una breve copa, del agua clara de una nube de verano; ya consiente el robo de una abeja o el voluble adorno de una mariposa.
Esta flor vivirá pocos días, Platero, aunque su recuerdo podrá ser eterno. Será su vivir como un día de tu primavera, como una primavera de mi vida... ¿Qué le diera yo al otoño, Platero, a cambio de esta flor divina, para que ella fuese, diariamente, el ejemplo sencillo y sin termino de la nuestra?.


-La flor del camino-Juan Ramón Jiménez.



*Incomparable flor, tanto es lo que sabe y tanto lo que ignora, tan sencilla y noble, compartiendo su color, compartiendo su destello eterno en esta brevedad, en este instante aquí en mi camino.


non je ne regrette rien/ Edit Piaf


2 comentarios:

El sagrado retorno a uno mismo dijo...

Su perfume de universos... qué maravilla.

JUANSI dijo...

¿Y QUE ES LA VIDA SINO UNA RUEDA EN ETERNA TRANSFORMACIÓN, ENGRANADA EN CUALQUIER SUAVE PÉTALO CAMINANDO HACIA EL INFINITO?

TE ENVÍO UN GRAN BESO.