14 de agosto de 2010

MAREA, ROBLE, AGUA






El sol de una primavera me prometió grandes recuerdos, y así fue, así es...
Estacahuite con su mar, mar con paz, mar con sonido azul turquesa, mi hermana y mi padre jugando con la arena, observando con paciencia como se cansaba el sol y daba paso a las estrellas.

El mar de Oaxaca nos obsequio el encuentro de nuevos pensamientos, algo de nosotros se había apartado, algo en nosotros nos unía para siempre, sin estar tan presentes siempre, lo entendimos en medio de un bello silencio mientras que la marea de Mazunte nos cantaba...

Gracias Roble, Gracias Agua.


Antes que el sueño tejiera
mitologías y cosmogonías,
antes que el tiempo se acuñara en días,
el mar, el siempre mar, ya estaba y era...
El mar/Borges.

Rise/Eddie Vedder

6 comentarios:

Toshi dijo...

Saludos Eterna, hace tiempillo que no pasaba por aquí. Qué bellas fotos de un lugar maravilloso...como caribeña el mar es mi amuleto!

Un placer de nuevo leerte!

El sagrado retorno a uno mismo dijo...

AH yo quiero ir a la playa =(

Anónimo dijo...

Infinito... el mar, con sus límites, es siempre la continua posibilidad de lo eterno, el mar es tu compañero constante. Sin embargo, tu no eres de agua, ni de primaveras, eres de viento y de otoño. Gracias por la posibilidad que nos ofreces de "voltear" a ver el mar, el entrañable mar.

Marisool dijo...

Saludos desde estas ventanas que tanto te gustan.

Ahí estoy querida Bel.

Kalenda Maya dijo...

Hermosas fotos, paradisiaco lugar ;)

Anónimo dijo...

KALENDA: Las fotos son de google ;)